Los modelos climáticos habituales no tienen en cuenta las nubes pequeñas. Unos investigadores entrenaron una inteligencia artificial con simulaciones superdetalladas para que predijera con exactitud cómo las nubes calientan o enfrían el aire. Un híbrido de leyes físicas y red neuronal redujo los errores entre 4 y 10 veces y abrió el camino a pronósticos climáticos más fiables.
🎯 En los modelos climáticos, una celda típica de la cuadrícula mide 50×100 km, y una nube, cientos de metros. Meter toda una «papilla» de nubes en una sola celda: ahí hizo falta ingenio.
🎬 Controlar el clima con computadoras es una fantasía familiar: en la novela «Marte Rojo» de Kim Stanley Robinson, los personajes terraforman Marte calculando cada grado.