Una red capta el monzón más allá del horizonte
En 2015, las lluvias torrenciales en Chennai convirtieron las calles en ríos en una sola noche. La ciudad no tuvo tiempo de prepararse: los modelos estacionales solo ofrecían una vaga advertencia. Y es que el monzón no es un capricho del cielo, sino el pulso de una enorme maquinaria que conecta océanos y continentes.



















