Todo tiende al equilibrio: el té se enfría, el péndulo se aquieta. La medida de este movimiento es la entropía, el desorden creciente. Pero a veces el agua caliente se congela antes que la tibia. El efecto Mpemba no es solo una curiosidad: también se manifiesta en el mundo cuántico. Los científicos han ideado cómo controlar esta paradoja.
Su método recuerda al juego de los columpios enlazados: para calmar una cadena que se balancea con fuerza, basta con soltar brevemente los resortes de los más frenéticos, y el caos general se aquietará. En el sistema cuántico, los «columpios» son partículas, y «aflojar los resortes» significa aumentar temporalmente la fuga de energía en ciertas conexiones.
Este enfoque no depende de las condiciones iniciales y funciona para cualquier objeto cuántico, desde átomos fríos de helio hasta cúbits computacionales.
El ajuste fino de la atenuación promete acelerar las computadoras cuánticas, permitiéndoles alcanzar un estado estable más rápidamente. Ludwig Boltzmann enseñó que la entropía crece sin piedad, pero en los sistemas abiertos podemos intervenir en este proceso.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2511.04354
The Mpemba effect, where a state farther from equilibrium relaxes faster than one closer to it, is a striking phenomenon in both classical and quantum systems. In open quantum systems, however, the quantum Mpemba effect (QME) typically occurs only for specifically chosen initial states, which limits its universality. Here we present a general and experimentally feasible strategy to realize both QME and anti-QME. By applying a temporary bond-dissipation quench, we selectively suppresses or enhances slow relaxation modes, thereby reshaping relaxation pathways independently of both the system and the initial state. We demonstrate this mechanism in systems with dephasing and boundary dissipation, and outline feasible cold-atom implementations. Our results establish controllable dissipation as a versatile tool for quantum control, accelerated relaxation, and efficient nonequilibrium protocols.
El efecto Mpemba, descubierto en el siglo XX por un escolar, fue descrito ya por Aristóteles: en el siglo IV a.C. observó que los habitantes del Ponto calentaban el agua antes de congelarla para que el hielo se formara más rápido.