Para mejorar la contención de energía en un reactor de fusión, se puede reducir el retorno de partículas de las paredes. Las simulaciones mostraron que recubrir las paredes con litio crea las condiciones necesarias, incluso si la zona de escape es de metal común. Es como una manta con una capa reflectante: calienta, pero no deja pasar el frío. Estos regímenes prometen un plasma más limpio y menos sobrecalentamiento local.
Un reactor de fusión se asemeja a una caldera gigante donde se «cuece» helio a partir de hidrógeno. El plasma en su interior alcanza 150 millones de grados, diez veces más caliente que el núcleo del Sol. Pero como en cualquier caldera, aquí se forma sarro: impurezas dañinas que se depositan en las paredes y apagan el plasma.
Los físicos propusieron fabricar las paredes con material esponjoso que absorba las impurezas y evite que regresen al combustible. Esto conserva el calor, pero provoca un fuerte sobrecalentamiento. Los cálculos por computadora mostraron que, si se sigue el movimiento de cada partícula por separado en lugar de como un flujo continuo, las impurezas pesadas se arrinconan solas en un compartimento llamado divertor. Al mismo tiempo, el calor se distribuye uniformemente, evitando que las paredes se fundan.
Incluso si la «olla» principal devuelve partículas, los paneles absorbentes en otras paredes pueden llevar el reactor a un modo de combustión limpia. Esto acerca las plantas de energía de fusión confiables.
🎯 En un vaso de agua se esconde tanta energía de fusión que bastaría para abastecer de calor y electricidad a una casa durante un año.
🎬 En la película «Spider-Man 2», el doctor Octavius pone en marcha un sol artificial, un reactor de fusión que se descontrola. El problema de la contención del plasma, que hoy intentan resolver los científicos, se convierte allí en una catástrofe.