Hay que multiplicar en secreto tablas enormes y tu ordenador no da abasto. Las cortas en trozos y los envías a ayudantes, pero ¿cómo no revelar los datos? El entrelazamiento cuántico de los servidores es la clave: trabajan en equipo, pero por separado solo ven sinsentidos. Así, la computación en la nube será más rápida y segura.
🎯 Con el entrelazamiento cuántico es imposible escuchar la transmisión: cualquier intento destruye inmediatamente la conexión y delata al espía.