La materia oscura bosónica ultraligera (ULDM) se estudia en el contexto de su capacidad para formar un condensado de Bose-Einstein (BEC). En el trabajo, mediante la solución numérica del sistema de ecuaciones de Gross-Pitaevskii-Poisson, se demuestra que en halos rotantes de BEC-ULDM, bajo condiciones típicas de la Vía Láctea, se forma espontáneamente una red de vórtices: columnas de densidad reducida que transportan momento angular. Se ha investigado el efecto de lente gravitacional de estos vórtices como una manifestación potencialmente observable del BEC-ULDM. Si los vórtices tienen un tamaño suficiente y el eje de rotación del halo coincide con la línea de visión, se predice la aparición de anomalías de brillo regularmente espaciadas, lo que podría ser una evidencia convincente a favor de este modelo de materia oscura.
La materia oscura es un océano invisible que, como mostraron las observaciones de Vera Rubin, evita que las estrellas se dispersen en las galaxias. Los físicos sospechan que si la materia oscura está compuesta de partículas ultraligeras, en el frío cósmico se convierte en un medio fluido sin fricción, el llamado condensado. La rotación de la galaxia enrolla este condensado en remolinos gigantes: vórtices invisibles extendidos a lo largo de miles de años luz. A diferencia de los remolinos en una taza de té, estas estructuras viven miles de millones de años, sobreviviendo a las propias estrellas. El modelado por computadora mostró que en galaxias similares a la Vía Láctea, los vórtices no se disponen al azar, sino que forman una estricta red hexagonal que recuerda a un panal de abejas. Tal orden es consecuencia directa de la naturaleza cuántica: solo una onda unificada puede organizarse en un patrón perfecto.
Esta red puede detectarse por el efecto gravitacional sobre la luz. Al atravesar un vórtice, el rayo se curva ligeramente, el efecto de lente gravitacional, predicho por Albert Einstein. Si el eje de la galaxia apunta hacia la Tierra, la luz curvada de estrellas distantes creará en el cielo un patrón regular de puntos brillantes. Al ver este patrón, los astrónomos obtendrán una prueba directa de que la materia oscura realmente se encuentra en estado de condensado cuántico.
🎯 Los vórtices en el helio superfluido pueden existir indefinidamente; vórtices análogos de materia oscura pueden persistir miles de millones de años.