Los campos magnéticos de Urano y Neptuno están anómalamente inclinados y son multipolares. Investigaciones recientes confirmaron que en sus mantos helados predomina el agua superiónica, termodinámicamente estable en esas condiciones. En este trabajo se demuestra que el hielo superiónico posee un marcado efecto termoeléctrico protónico: el coeficiente Seebeck máximo en el interior de Urano alcanza ~620 µV/K, y en Neptuno, 570–585 µV/K. Así, los gradientes de temperatura en las capas heladas provocan convección protónica, lo que genera los campos magnéticos. Este mecanismo explica completamente las diferencias en la inducción magnética de los planetas únicamente por la diferencia de sus gradientes internos de temperatura, y los valores calculados concuerdan con los observados.
Urano y Neptuno desconcertaron a los científicos durante mucho tiempo: sus campos magnéticos están muy inclinados y enredados, muy diferentes a los de la Tierra. La clave estaba en una forma inusual de agua: el hielo superiónico que llena sus profundidades.
El gradiente de temperatura desde el núcleo ardiente hasta la superficie fría hace que los protones se muevan de lo caliente a lo frío, llevando consigo entropía. Su flujo ordenado crea una corriente eléctrica, y esta a su vez genera el campo magnético. Así, el hielo funciona como un termopar natural, convirtiendo la diferencia de calor en magnetismo. La intensidad del campo depende de la pendiente del gradiente: es diferente en Urano y Neptuno, por eso sus campos son desiguales. Los cálculos basados en el flujo de protones coincidieron exactamente con las observaciones.
Sorprendentemente, el mismo efecto está detrás del termómetro de cocina de sonda: allí, la punta caliente crea un voltaje en los cables. Solo que aquí los portadores de carga no son electrones en un metal, sino protones en un hielo que es sólido y fluido al mismo tiempo.
🎯 La presión en el interior de Urano y Neptuno es millones de veces mayor que la terrestre, convirtiendo el agua en hielo superiónico, una sustancia que es a la vez sólida y líquida.