En Urano y Neptuno, el hielo funciona como una pila: los cambios de temperatura hacen que los protones fluyan, generando campos magnéticos. Esto explica el misterio de sus diferentes intensidades y formas extrañas.
🎯 La presión en el interior de Urano y Neptuno es millones de veces mayor que la terrestre, convirtiendo el agua en hielo superiónico, una sustancia que es a la vez sólida y líquida.