El aluminio-26 es un isótopo que vive poco en términos cósmicos: solo alrededor de un millón de años. Cuando una estrella masiva explota como supernova, expulsa este aluminio al espacio. Más tarde se desintegra, emitiendo rayos gamma que pueden ser captados por telescopios.
Los autores recalcularon cuánto aluminio-26 debería expulsar una estrella de 20 masas solares. Tomaron nuevos datos, más precisos, sobre las reacciones nucleares en las que el aluminio-26 se crea y se destruye. Resulta que la cantidad de aluminio expulsado cambia en un factor de tres en comparación con los cálculos anteriores. Es como si estuvieras horneando un pastel según una receta y luego descubrieras que necesitas el triple de harina.
Los científicos también compararon sus resultados con los datos de meteoritos. Observaron las proporciones de aluminio-26 y otros isótopos de vida corta. Descubrieron que una sola estrella masiva no puede explicar todas esas proporciones. Parece que se necesita otra fuente, por ejemplo, otra estrella que también explotó y contaminó la nube de la que luego se formó el sistema solar.
El aluminio-26 se utiliza para datar eventos en el sistema solar temprano: su cantidad en los meteoritos indica cuándo se formaron los primeros cuerpos sólidos.
En la novela de Arthur C. Clarke "Cita con Rama", los astrónomos detectan una emisión anómala de rayos gamma proveniente del aluminio-26, lo que sugiere procesos inusuales en el espacio.