Dentro de un diminuto cristal, el sonido queda atrapado como la luz en una sala de espejos. Rebota en las paredes y forma ondas estacionarias: una multitud de oscilaciones armónicas, cada una con su propia frecuencia. Los físicos han aprendido a usar estas oscilaciones como cúbits, las celdas básicas de la información cuántica.
El elemento clave es un cúbit superconductor que actúa como director de orquesta de los modos de sonido. Controla sus estados ejecutando compuertas de un solo cúbit y compuertas de fase controlada. Este conjunto es universal: con él se puede armar cualquier algoritmo cuántico. En el experimento, esto se confirmó ejecutando la transformada cuántica de Fourier y el algoritmo de búsqueda de período.
El resultado es un paso importante hacia tecnologías cuánticas donde las ondas sonoras sirvan como memoria y elementos de cómputo. Estos sistemas híbridos combinan las fortalezas de diferentes plataformas: los rápidos circuitos superconductores y los modos mecánicos de larga vida.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2601.07825
Hybrid quantum systems combine the unique advantages of different physical platforms with the goal of realizing more powerful and practical quantum information processing devices. Mechanical systems, such as bulk acoustic wave resonators, feature a large number of highly coherent harmonic modes in a compact footprint, which complements the strong nonlinearities and fast operation times of superconducting quantum circuits. Here, we demonstrate an architecture for mechanical resonator-based quantum computing, in which a superconducting qubit is used to perform quantum gates on a collection of mechanical modes. We show the implementation of a universal gate set, composed of single-qubit gates and controlled arbitrary-phase gates, and showcase their use in the quantum Fourier transform and quantum period finding algorithms. These results pave the way toward using mechanical systems to build crucial components for future quantum technologies, such as quantum random-access memories.
Los resonadores mecánicos pueden almacenar información cuántica durante más tiempo que los cúbits superconductores, gracias a la alta coherencia de las oscilaciones sonoras.
La idea de usar ondas sonoras para computación resuena con las computadoras acústicas de la ciencia ficción, que procesan información mediante vibraciones de la red cristalina.