Las células respiran. Necesitan oxígeno y lo toman de la sangre que circula por los vasos más diminutos. Si el flujo sanguíneo es débil o falta oxígeno, las células empiezan a asfixiarse. Para los médicos es importante verlo cuanto antes. Pero, ¿cómo mirar dentro de un tejido vivo sin cortarlo?
El nuevo dispositivo lo hace de dos maneras a la vez. La primera es como una linterna que ilumina el tejido y, según la luz reflejada, determina cuánto oxígeno hay en la sangre. La segunda es como una cámara rápida que, gracias al parpadeo de motas láser, revela la velocidad a la que fluye la sangre. Ambos métodos funcionan con una sola cámara y encienden la luz de forma alterna: primero una, luego la otra.
El dispositivo se probó en la médula espinal de una rata. Primero se dejó respirar al animal aire normal y luego se redujo el oxígeno. El dispositivo notó de inmediato que la sangre fluía más lenta y que las células empezaban a usar el oxígeno de otra manera. Esto significa que puede vigilar la salud del tejido en tiempo real, como un pulso, pero más profundo.
Un dispositivo así sería útil en el hospital. Por ejemplo, durante una operación de cerebro o de corazón, el cirujano podría ver si los tejidos se están asfixiando. También serviría para estudiar cómo funcionan los medicamentos que mejoran el flujo sanguíneo. Las células respiran, y ahora podemos verlo.
El dispositivo usa dos láseres: uno blanco, como un arcoíris, y otro rojo, como un puntero. Se encienden por turnos y la cámara capta ambas señales.