En los aceleradores gigantes, las partículas viajan casi a la velocidad de la luz y chocan de frente. Pero a veces un haz resulta un poco más denso que el otro, como si en una escalera mecánica abarrotada alguien se pusiera en el sentido contrario. Entonces las colisiones ocurren de manera desigual y los instrumentos empiezan a "parpadear", alterando las mediciones. Para evitar esto, es necesario controlar con mucha precisión la densidad de los haces.
Los científicos proponen usar un láser para lograrlo. Un rayo de luz dirigido contra las partículas las repele ligeramente, como un chorro de agua de una manguera desvía una pelota ligera. Este efecto se llama dispersión inversa: la partícula cede parte de su energía al fotón y cambia su trayectoria. Si se dirige el láser hacia una zona demasiado densa del haz, "cortará" las partículas sobrantes y nivelará el flujo. La misma idea funciona como una barrera indestructible: el rayo láser no se rompe ni se sobrecalienta, a diferencia de las placas metálicas que se usan actualmente para recortar los haces.
Decidieron probar estas ideas en la instalación FACET-II en Estados Unidos. Allí ya comenzaron a preparar el experimento: un haz de electrones se hará chocar con un pulso láser y se observará cómo cambian su forma y densidad. Detectores especiales medirán cuántas partículas se desviaron y cuánto más uniforme se volvió el haz. Si todo sale bien, estos "muros" láser se instalarán en el futuro colisionador circular FCC-ee, que será varias veces más grande que el actual Gran Colisionador de Hadrones.
El chorro láser que repele las partículas sobrantes, como el agua desvía una pelota, podría convertirse en una herramienta indispensable para las máquinas más precisas de la Tierra.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2601.19865
Laser-driven Compton backscattering (CBS) has been proposed as method for controlling the intensity of colliding bunches in the FCC-ee so as to avoid the flip-flop instability caused by intensity asymmetry in colliding bunches. Laser-based collimation has also been proposed as an indestructible collimator for high-intensity electron beams. We have initiated a laboratory-based test program of these concepts with the E344 experiment at FACET-II. In this paper, we describe simulations of laser-beam interactions at FACET-II and the relevant scaling for FCC-ee. We also describe the experimental setup and diagnostics that will be used to make the measurements at FACET-II.
La presión de la luz solar sobre la Tierra es de solo medio miligramo por metro cuadrado, como el peso de una pequeña hormiga, pero en el espacio es suficiente para impulsar velas.
En la novela "Luciérnaga", las velas láser impulsan naves hacia estrellas lejanas: la misma fuerza que se doma en los aceleradores.