instrumento

detector BESIII

Un detector de partículas en BEPCII que registra colisiones y desintegraciones de las partículas producidas.
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Descripción

El detector BESIII es un gran detector de partículas multipropósito ubicado en el colisionador de electrones y positrones BEPCII en Pekín, China. Registra los restos de las colisiones de alta energía de electrones y positrones, lo que permite a los físicos estudiar las propiedades de las partículas producidas, especialmente aquellas que contienen quarks charm y leptones tau. Su alta precisión y las grandes muestras de datos lo convierten en una herramienta clave para investigar las sutiles diferencias entre materia y antimateria, buscar desintegraciones raras o 'invisibles' de partículas, y poner a prueba el Modelo Estándar de la física de partículas.

Historia

El detector BESIII comenzó a operar en 2008 en el colisionador mejorado BEPCII, sucediendo al detector anterior BESII. Fue construido por una colaboración internacional liderada por el Instituto de Física de Altas Energías (IHEP) en Pekín.

Cómo funciona

BESIII rodea el punto de colisión del acelerador BEPCII, capturando las trayectorias, energías e identidades de las partículas que emergen de cada colisión. Consiste en varios subdetectores concéntricos: una cámara de deriva rastrea partículas cargadas, un sistema de tiempo de vuelo mide sus velocidades, un calorímetro electromagnético absorbe fotones y electrones, y un detector de muones identifica muones. Los datos de estas capas se combinan para reconstruir las partículas originales y sus modos de desintegración, incluidos aquellos que producen partículas invisibles como los neutrinos, que se infieren a partir de la energía y el momento faltantes.

En la práctica

BESIII se utiliza para medir parámetros fundamentales de las partículas, buscar nueva física más allá del Modelo Estándar y estudiar las interacciones fuertes, con resultados que informan nuestra comprensión del universo temprano y las fuerzas que gobiernan la materia.

Dato curioso

El imán superconductor del detector BESIII se enfría a unos 123 grados centígrados bajo cero usando helio líquido, lo que es más frío que la superficie de Plutón.

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