Los astrónomos han descubierto que un agujero negro, que hace cinco años desgarró una estrella, ahora emite destellos de rayos X que se asemejan a un latido rítmico con pulsos cortos adicionales. Es como un géiser que entra en erupción cada 12 horas, pero a veces dispara chorros calientes de repente. ¿Qué mecanismo genera semejante espectáculo de fuegos artificiales cósmicos?
En el centro de la galaxia J2344, hace cinco años un agujero negro desgarró una estrella, y ahora allí hierve gas incandescente, una «olla cósmica». Cada 12 horas emergen gigantescas burbujas de rayos X, y en su ascenso aparecen salpicaduras supercalientes que duran de 5 a 30 minutos. Al principio, esta extraña pulsación doble se tomó por un fallo de los detectores, pero el ritmo se mantuvo día tras día.
El mecanismo fue desentrañado gracias a los telescopios de rayos X «Einstein» y XMM-Newton, que confirmaron las ideas de Kip Thorne y Roger Penrose. Probablemente, el responsable es un compañero invisible –un remanente estelar o un pequeño agujero negro que orbita alrededor del agujero negro supermasivo central. Cada acercamiento del compañero sacude el disco, generando el destello principal y, como una estela, un breve microestallido. Estos sistemas se llaman inspirades extremos. Algún día los captará un observatorio de ondas gravitacionales y escucharemos cómo el propio espacio se comprime y se estira.
🎯 El desgarro de una estrella por un agujero negro ocurre una vez cada 10–100 mil años en cada galaxia grande; presenciarlo en tiempo real toca una vez por generación de astrónomos.