Lanzar una moneda es el generador de aleatoriedad más simple. Pero si la moneda está lastrada, empieza a hacer trampa. En el mundo cuántico, la luz hace el papel de la moneda: sus propiedades son fundamentalmente impredecibles. El problema es que el dispositivo que "lanza" la moneda cuántica puede estar defectuoso o incluso haber sido sustituido por un atacante.
Los autores de este trabajo han construido un generador que no exige confianza plena en sus componentes. Basta con limitar la energía de los estados de luz emitidos, como si nos aseguráramos de que la moneda no sea demasiado pesada. Así, incluso con un dispositivo parcialmente dañado, la aleatoriedad se mantiene. El sistema funciona a una frecuencia de 100 megahercios y produce 1,165 megabits de números aleatorios por segundo tras el procesamiento.
Este generador es útil para la criptografía cuántica, un campo donde los números aleatorios sirven como cerradura para mensajes secretos. Cuanto más robusta es la cerradura, más difícil es interceptar la comunicación. El nuevo enfoque simplifica los requisitos de hardware y, al mismo tiempo, mantiene una alta velocidad y resistencia a los ataques.
Los generadores cuánticos de números aleatorios ya se utilizan en loterías y casinos, donde la honestidad es crucial.