La orquesta toca coordinada, pero el director oculto cambia el gesto durante un segundo. Así también, un sistema que avanza hacia el equilibrio da de pronto un paso atrás.
Por lo general, si un sistema no recuerda el pasado, se aproxima al equilibrio de forma monótona, como la arena en un reloj de arena. Pero si tiene memoria, puede alejarse del equilibrio durante un tiempo. Antes ya se había observado algo así, aunque no se entendía por qué ocurría.
El autor construyó modelos sencillos y descubrió que, si la memoria es larga, la retroalimentación retardada invierte temporalmente el movimiento hacia el equilibrio. Entonces la demostración habitual de monotonía deja de funcionar y la distancia al equilibrio puede crecer de forma temporal.
La orquesta vuelve a tocar al unísono. Ahora queda claro que la vacilación no fue una casualidad, sino obra de la memoria, que durante un instante devolvió el sistema al pasado.
En el caso markoviano, la entropía relativa desempeña el papel de función de Lyapunov, que garantiza el acercamiento irreversible al equilibrio. La pérdida de divisibilidad significa que la evolución no puede dividirse en pasos markovianos sucesivos, y entonces la flecha del tiempo habitual puede volverse hacia atrás durante un breve intervalo.