Un procesador cuántico de diamante ayudó a una red neuronal a ver la flecha del tiempo. Los flujos de calor en diez cúbits y el aprendizaje automático con un 92% de precisión reconocen dónde está el pasado y dónde el futuro. Esto es un paso hacia los motores cuánticos y una comprensión atemporal de la irreversibilidad.
🎯 En cuanto se eliminaban las mediciones del proceso, la simetría se restauraba y la red neuronal dejaba de distinguir la dirección del tiempo. Son precisamente las mediciones cuánticas las que 'activan' la irreversibilidad.
🎬 La idea de reconocer la flecha del tiempo en los datos cuánticos remite a la película 'Tenet', donde la entropía invertida hace que el tiempo fluya hacia atrás.