En el cúmulo de Norma, el cúmulo rico en galaxias más cercano a nosotros, los astrónomos han detectado una onda de choque. Se generó cuando un cúmulo chocó contra otro, como la ola que forma la proa de un barco al cortar el agua. Esta onda comprimió y calentó el gas que hay entre las galaxias.
Dos galaxias se encuentran justo detrás del frente de onda. En la primera, ESO 137-001, el gas es arrancado por una corriente, como hojas de un árbol en un viento fuerte. La onda intensificó este arrancamiento, y tras la galaxia se ha extendido la cola de gas más brillante que se conoce. En la segunda, ESO 137-007, la cola de emisión de radio se extiende más de medio millón de años luz. La onda ha desviado su chorro y lo ha enrollado en un anillo parecido a un anillo de humo.
Estas ondas cambian la vida de las galaxias: expulsan el gas necesario para el nacimiento de estrellas y retuercen sus colas. En Norma, la onda quizás también ha destruido el núcleo del propio cúmulo, dejando solo un remanente en el sureste.
La cola de la galaxia ESO 137-001 se extiende 70 000 años luz, lo que equivale a la distancia entre el Sol y el centro de la Vía Láctea.