Un nudo denso de gas y polvo dentro de una nube molecular que puede convertirse en el lugar de formación de estrellas.Un cúmulo denso es una región localizada dentro de una nube molecular donde la densidad de gas y polvo es significativamente mayor que la del medio circundante. Estos cúmulos son las cunas de la formación estelar: bajo la influencia de la gravedad, pueden colapsar para formar una o más estrellas. El estudio de los cúmulos densos es crucial para comprender las condiciones iniciales del nacimiento de las estrellas, incluida la distribución de masas estelares y la eficiencia de la formación estelar en las galaxias.
El concepto de cúmulos densos en nubes moleculares se estableció en las décadas de 1970 y 1980 con la llegada de la astronomía de ondas milimétricas, que permitió observar el gas frío y denso donde se forman las estrellas. Contribuciones clave provinieron de astrónomos como Bruce Elmegreen y Charles Lada.
Los cúmulos densos se forman mediante turbulencias, ondas de choque e inestabilidades gravitacionales dentro de las nubes moleculares. Cuando un cúmulo queda ligado gravitacionalmente, comienza a contraerse. Durante la contracción, puede fragmentarse en núcleos más pequeños, cada uno de los cuales puede dar lugar a una estrella o a un sistema binario. El proceso está regulado por campos magnéticos, turbulencias y la retroalimentación de estrellas jóvenes, que pueden dispersar el gas circundante.
Los cúmulos densos se observan con radiotelescopios como ALMA para estudiar la formación estelar en nuestra galaxia y más allá. Esta investigación informa los modelos de evolución galáctica y el enriquecimiento químico del universo.
Los cúmulos más densos en las nubes moleculares pueden alcanzar densidades de más de un millón de partículas por centímetro cúbico, lo que sigue siendo un vacío mucho mejor que cualquier vacío de laboratorio en la Tierra.

















