Una peonza que gira tan rápido que logra completar 220 vueltas en un solo segundo: eso es justo lo que ha capturado el radiotelescopio chino FAST. Se trata del púlsar PSR J1810-0623, una estrella de neutrones del tamaño de una ciudad pero con más masa que el Sol. Cada 4,55 milisegundos, su haz de radio barre la Tierra, como un faro en el océano cósmico.
Este púlsar no está solo. A su alrededor orbita una enana blanca, el núcleo enfriado de una antigua estrella, de aproximadamente 0,64 masas solares. Completan una órbita cada 15,4 días, y la órbita es casi perfectamente circular: la desviación de la circunferencia es menor que el grosor de un cabello a la distancia de un brazo extendido. Tal precisión indica que en el pasado el púlsar transfirió materia desde su compañera, acelerando su rotación cada vez más.
Los astrónomos han seguido el sistema durante seis años y medio con FAST y el telescopio estadounidense Green Bank. Incluso han medido el débil campo magnético del púlsar: es mil millones de veces más débil que el de las estrellas de neutrones típicas. El sistema se mueve con lentitud, sin grandes saltos, lo que es característico de estos púlsares "acelerados" en nuestra galaxia.
El púlsar da 220 vueltas por segundo, más rápido que las aspas de una batidora de cocina.