Para saber lo que «piensa» un bit cuántico, su señal se amplifica de una manera especial: nace un doble fantasma en otra frecuencia. Luego, al sumar estas dos señales con un desplazamiento inteligente, el ruido casi desaparece. Este truco aumenta drásticamente la precisión y acerca las computadoras cuánticas un paso más a la realidad.
🎯 El amplificador más silencioso del mundo añade solo medio cuanto de ruido: ese es el límite fundamental. El nuevo método lo supera aprovechando las correlaciones ocultas entre las dos señales.