Una piedra arrojada a un estanque crea ondas curvas, pero desde lejos parecen líneas rectas. Los destellos de rayos gamma de un agujero negro en evaporación se comportan igual: una explosión distante envía ondas planas, mientras que una cercana llega curva.
Los astrónomos utilizan esta curvatura para medir distancias. Comparando los minúsculos desfases temporales entre satélites (porque la velocidad de la luz es constante), pueden localizar la fuente. Esta técnica, que usa medición de luz (fotometría), se ha verificado con el satélite Swift de la NASA. No aparecieron señales curvas en un radio de 1.2 UA (la distancia Tierra-Sol). Pero futuras sondas espaciales podrían buscar más lejos. La presa son los agujeros negros primordiales: reliquias del Big Bang, más pequeños que un átomo pero más pesados que un rascacielos. Si uno se evapora, emitiría un estallido de radiación Hawking que podríamos captar.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2603.16508
A nearby primordial-black-hole (PBH) evaporation burst would produce a curved gamma-ray wavefront, leading to detectable departures from plane-wave inter-satellite delays. We introduce a purely geometric method that combines imaging localizations with multi-spacecraft timing to determine the distance of a gamma-ray transient. Applied to \textit{Swift}-localized short GRBs, the current sample shows no significant deviation from the plane-wave expectation, with the most constraining event reaching $$1.2$$ AU and already probing a meaningful Solar-System-scale regime. Our analysis shows that direct distance measurements are achievable to $$10^3$$ AU scales with the current and near-future technical capabilities. Once a finite source distance is measured, the corresponding PBH mass and lifetime can be directly inferred. Future wide-field localization and long-baseline deep-space gamma-ray detectors could extend such searches to $$10^5$$ AU and beyond.
Los agujeros negros primordiales, si existen, son diminutos pero increíblemente densos — remanentes del Big Bang — y podrían estar evaporándose hoy, emitiendo destellos de rayos gamma detectables por sondas espaciales.