
La fórmula explica por qué los núcleos atómicos pesan un poco menos que la suma de protones y neutrones: el defecto de masa se convierte en energía de enlace. En esto se basan la energía nuclear y las bombas atómicas. En los colisionadores, las partículas se aceleran casi a la velocidad de la luz y su energía se vuelve mucho mayor que mc².