Los estallidos de rayos gamma suelen llegar como ondas planas, pero de una fuente cercana el frente es curvo, como los círculos en el agua. Los astrónomos propusieron medir la distancia al estallido por los retrasos de la señal entre satélites. Por ahora se excluyeron fuentes a menos de 1,2 UA, pero el método puede «verlas» a 1000 UA. ¿Y si así se logra atrapar un agujero negro en evaporación?
Una piedra arrojada a un estanque crea ondas curvas, pero desde lejos parecen líneas rectas. Los destellos de rayos gamma de un agujero negro en evaporación se comportan igual: una explosión distante envía ondas planas, mientras que una cercana llega curva.
Los astrónomos utilizan esta curvatura para medir distancias. Comparando los minúsculos desfases temporales entre satélites (porque la velocidad de la luz es constante), pueden localizar la fuente. Esta técnica, que usa medición de luz (fotometría), se ha verificado con el satélite Swift de la NASA. No aparecieron señales curvas en un radio de 1.2 UA (la distancia Tierra-Sol). Pero futuras sondas espaciales podrían buscar más lejos. La presa son los agujeros negros primordiales: reliquias del Big Bang, más pequeños que un átomo pero más pesados que un rascacielos. Si uno se evapora, emitiría un estallido de radiación Hawking que podríamos captar.
🎯 Los agujeros negros primordiales, si existen, son diminutos pero increíblemente densos — remanentes del Big Bang — y podrían estar evaporándose hoy, emitiendo destellos de rayos gamma detectables por sondas espaciales.