Los científicos han ideado una nueva forma de probar la no localidad cuántica: en lugar de mediciones precisas, comparan si los resultados son iguales. Como dos desconocidos que, al encontrarse, invariablemente visten del mismo color, sin que nadie se lo haya indicado. Estas desigualdades son un paso hacia dispositivos cuánticos que no requieren un ajuste preciso de los detectores.
🎯 La primera prueba experimental de la no localidad cuántica la obtuvo el grupo de Alain Aspect en 1982, pero hasta hoy las desigualdades de Bell siguen siendo un tema candente: en 2022, el Premio Nobel de Física se otorgó precisamente por experimentos con partículas entrelazadas.