Físicos han propuesto un nuevo protocolo de carga para baterías cuánticas que utiliza un orden causal indefinido cíclico (cuando varias secuencias de eventos se superponen entre sí, como si ocurrieran simultáneamente en diferente secuencia). Se han detectado picos de eficiencia cuya duración aumenta con el número de cargadores. El esquema se probó en los procesadores cuánticos IonQ, Quantinuum e IBMQ, confirmando la teoría. Es como si varios cocineros, trabajando en una superposición del orden de sus tareas, aceleraran la preparación de la comida, pero para baterías.
En las baterías cuánticas, la carga se puede acelerar si se mezclan los pasos en el tiempo, como una baraja de cartas. En lugar de un crecimiento suave de la energía, se producen explosiones repentinas de eficiencia, como microscópicas supernovas dentro de los átomos. Estos picos se repiten con la precisión de los púlsares cósmicos, pero miles de millones de veces más a menudo.
Los experimentos en procesadores cuánticos de IonQ, Quantinuum e IBM mostraron que cuantos más cargadores están enlazados, más duran los picos. Sorprendentemente, el caos térmico, que en las baterías normales destruye la carga, aquí ayuda a almacenar energía. Esto abre el camino a baterías ultrarrápidas para nanodispositivos, como implantes alimentados por una sola explosión.
🎯 El movimiento térmico de las partículas —la entropía— normalmente hace que las baterías pierdan energía. Aquí, este caos se convierte en un aliado, acelerando la carga.