Una alfombra está lisa, pero si la empujas desde un borde, se forman pliegues. En una película delgada de sulfuro de tántalo (1T-TaS2), los pliegues de electrones —las ondas de carga— se congelan como si la alfombra estuviera pegada al suelo. Para moverlas, hay que aplicar una fuerza. Los científicos han encontrado una manera de controlar esa fuerza con un campo eléctrico y un imán.
La película se colocó entre capas de nitruro de boro hexagonal, como el relleno de un sándwich, y se conectaron contactos eléctricos por arriba y por abajo. Resultó que un campo eléctrico débil facilita el desplazamiento de las ondas, mientras que uno fuerte lo dificulta. Un imán orientado perpendicularmente a la película aumenta el umbral de desplazamiento y puede hacer que las ondas se reorganicen de un patrón a otro.
Este control de las ondas de carga podría servir para crear dispositivos que casi no gastan energía al conmutar, y para electrónica que funcione en campos magnéticos intensos o a bajas temperaturas.
El sulfuro de tántalo 1T-TaS2 es conocido porque en él las ondas de carga forman un patrón parecido a estrellas de David, visible con un microscopio de efecto túnel.