Normalmente, los sistemas cuánticos evitan el orden espontáneo, pero una sacudida rítmica con un campo magnético ayuda a que los electrones y la luz se sincronicen. Los físicos hicieron que un gas de electrones bidimensional «bailara» al unísono en un resonador de terahercios, lo que podría llevar a nuevos láseres y a la computación cuántica.
🎯 La superradiancia fue predicha por Robert Dicke ya en 1954, pero hasta ahora solo se había observado en sistemas inestables. Ahora se abre el camino hacia un análogo estable y en equilibrio.
🎬 Si aprendemos a conectar estas «pistas de baile» cuánticas, podríamos crear una red de transmisión instantánea de información, un precursor del internet cuántico.