Una regla habitual de la química dice: las moléculas simétricas se curvan para ganar estabilidad. Pero en una trampa de luz magnética permanecen rectas y se convierten en imanes. Una nueva investigación abre el camino a 'esculpir' moléculas con luz.
🎯 Sin la cámara de eco, los anillos H₄ o C₄H₄ se distorsionan caóticamente. En su interior, se congelan en una forma perfecta y por ellos corre una corriente sin fin: se obtiene un imán sin cables ni baterías.
🎬 Como en los campos de fuerza de la ciencia ficción, el eco de luz reensambla las moléculas a medida: nacen materiales con características nunca vistas.