Resulta que incluso una sola neurona puede recordar el pasado, como un coche que sigue rodando por inercia después de pisar el acelerador. Los científicos han ideado una prueba basada en desigualdades cuánticas para atrapar esa memoria oculta. Si el experimento funciona, entenderemos que el cerebro guarda información no solo en las conexiones entre neuronas, sino también dentro de cada célula.
🎯 Pruebas similares se usaron en su día para buscar la conciencia cuántica, pero para violar las desigualdades una neurona no necesita exotismos cuánticos: bastaría con un simple circuito eléctrico formado por una bobina y un condensador.
🎬 En «Neuromante» de William Gibson, las computadoras almacenan «memoria húmeda» de forma similar a las neuronas; quizá en el futuro aprendamos a emplear la memoria interna de las células vivas en la cibernética.