El espacio-tiempo quizá no sea una superficie lisa, sino una espuma cuántica burbujeante de diminutos 'átomos de geometría'. Los físicos han atrapado por primera vez el temblor de esa espuma, algo así como ondas sonoras. Esa ondulación podría delatarse en ligeras distorsiones de la expansión del Universo, y algún día los telescopios la captarán.
🎯 En un superfluido, el sonido no se desvanece: se convierte en un eco infinito.
🎬 La idea de los 'ladrillos' cuánticos de la realidad se explora en la novela de ciencia ficción de Greg Egan 'Ciudad Permutación', donde el universo es un gigantesco autómata celular.