Resulta que algunos núcleos atómicos pueden hacer malabares con dos tipos de radiación a la vez: disparar una partícula alfa y un electrón en un movimiento coordinado. Tal truco le permite a la naturaleza eludir prohibiciones y abre una nueva forma de escudriñar las profundidades de la materia. Quizá sea la clave para entender cómo nacen los isótopos raros en las estrellas.
🎯 Una fuente alfa en un frasco sellado creará helio por sí sola: basta con esperar a que los núcleos expulsados capten electrones libres, y aparecerá gas para globos.