Un diminuto diamante, más delgado que la bolita de un bolígrafo, se ha convertido en un sensor magnético ultrasensible. Capta las fluctuaciones del campo magnético dentro de una batería en funcionamiento y muestra por dónde fluye la corriente. Ahora es posible inspeccionar baterías sin desmontarlas y sin voluminosas protecciones contra interferencias: basta con una sonda fina.
🎯 Estos sensores ya se prueban para registrar impulsos nerviosos: detectan los campos magnéticos ultradébiles generados por las neuronas.
🎬 Este dispositivo recuerda al tricorder de «Star Trek»: un escáner portátil que muestra la estructura interna de los objetos.