
La cámara de Debye-Scherrer, los difractómetros, son herramientas cotidianas de la ciencia de materiales. Sin la ley de Bragg, no habría modelos precisos de proteínas, virus y compuestos farmacéuticos. Con su ayuda se determina la estructura de nuevos materiales, se controla la calidad de semiconductores y se estudian tensiones en piezas.