Los puntos rojos (LRD) a grandes corrimientos al rojo son fuentes compactas con espectros en forma de V, líneas de emisión anchas y fuertes saltos de Balmer. Se propone un modelo donde los LRD son análogos supermasivos del microcuásar SS 433, observados con gran inclinación. La acreción super-Eddington, escalada a magnitudes supermasivas, crea un disco autoapantallante e hinchado: la debilidad en rayos X, el continuo óptico suave, la luminosidad aparente sub-Eddington y el salto de Balmer obtienen una explicación natural. La radiación dura anisótropa del disco interior ioniza la región de líneas anchas, similar a la nebulosa W50 alrededor de SS 433. El modelo predice una correlación entre la fuerza del salto de Balmer y el ancho de las líneas, una mayor variabilidad de las líneas respecto al continuo, que los LRD son más brillantes de lo observado y que sus análogos con poca inclinación o menos activos se manifiestan como puntos azules. Esta visión convierte a los LRD en laboratorios para estudiar el rápido crecimiento por acreción en los albores de la formación de galaxias.
Como un reflector: de lado brilla con un rojo tenue, pero de frente deslumbra con un blanco azulado. Así lucen los misteriosos «pequeños puntos rojos» del universo temprano: son gigantescos agujeros negros orientados de canto hacia nosotros. El grueso disco de gas incandescente que los rodea oculta la radiación más brillante, dejando pasar solo una suave luz rojiza y el resplandor del hidrógeno, tan rojo como el de un letrero de neón.
Antes, los astrónomos debatían: tal vez sean densos cúmulos de estrellas o centros ultrabrillantes de galaxias. Pero la huella de color de su luz, estirada por la expansión del espacio, reveló un patrón familiar: el mismo que el de una pareja estelar en la Vía Láctea, donde un agujero negro devora a su vecina.
🎯 El prototipo de los puntos rojos, el sistema SS 433 en nuestra galaxia, expulsa chorros de plasma a un cuarto de la velocidad de la luz, inflando una burbuja de cientos de años luz de tamaño.
🎬 En «Star Wars», el color del sable indica el lado de la Fuerza; en el cosmos, el color de un agujero negro distante depende del ángulo: rojo si está de perfil, y azul si mira de frente.