El potente imán del escáner induce corrientes eléctricas débiles en los tejidos. Su fase se comporta como la aguja de una brújula que tiembla con cada ráfaga de viento: la más mínima interferencia convierte el mapa en un ondulado donde, en lugar de pequeños vasos o depósitos de hierro, solo se ve ruido.
MORSE-PI actúa como un director de orquesta inteligente con un conjunto de bobinas receptoras. Crea una bobina de referencia virtual que escucha la señal de todo el cerebro por igual y, con ella, las fases de todas las bobinas se alinean en un único ritmo limpio.
El método no solo elimina el ruido: evita que se convierta en vórtices falsos en el mapa. La aguja de la brújula ya no gira en un remolino de interferencias. Ahora se puede medir de forma fiable la susceptibilidad magnética (QSM), el principal indicador para detectar microsangrados o cambios parkinsonianos. Todo esto funciona en cualquier campo: desde los habituales 3 teslas hasta los experimentales 7 teslas.
El escáner de ultra alto campo de 7 teslas genera un campo magnético 140 000 veces más intenso que el terrestre: podría arrancar un clip del bolsillo desde el otro lado de la habitación.
En la novela «Minority Report», los predictores de crímenes se buscaban mediante anomalías en los mapas magnéticos cerebrales; MORSE-PI habría hecho su búsqueda mucho más precisa.