El efecto Mpemba —cuando el agua caliente se congela más rápido que la tibia— es como un corredor que sale detrás pero llega primero a la meta. En un nuevo trabajo, los científicos añadieron reglas cuánticas y vieron que a temperaturas ultrafrías este efecto funciona de manera distinta, e incluso surge un orden inverso de congelación. ¿Qué otros secretos esconde el frío?
El efecto Mpemba es un enigma: el agua caliente a veces se congela más rápido que la tibia. Normalmente se relaciona con cómo el agua pierde calor y entropía (medida del desorden). Pero en un vaso de agua, el caos impide un modelo preciso.
Los físicos construyeron un modelo cuántico: una partícula en un pozo con dos huecos separados por una barrera. Como una canica en una pendiente con dos depresiones: para rodar de una a otra, se necesita energía. En la física clásica, la canica caliente salta más a menudo. En el mundo cuántico a temperaturas ultrabajas, la partícula se difumina en una onda y se filtra a través de la barrera, sin calentarse.
Sorpresa: el efecto Mpemba cuántico no aparece a temperatura ambiente, sino solo cerca del cero absoluto, donde se usa helio líquido. Lo caliente se enfría más rápido, pero solo cuando la agitación térmica se detiene. Es más, surgen paradojas inversas: lo frío adelanta a lo caliente, y a veces se observa una doble inversión, fenómenos imposibles en la vida diaria.
🎯 El efecto lleva el nombre del escolar tanzano Erasto Mpemba, quien en 1963 notó que la mezcla caliente para helado se congelaba en el congelador más rápido que la fría, y convenció de ello a los físicos.