Datos recientes de DESI, el fondo cósmico de microondas y supernovas insinúan que la energía oscura podría haber cruzado la «barrera fantasma» (w = –1). Los autores lo explican mediante la reacción inversa —la influencia de los grumos de materia en la expansión del universo— y la dinámica de un campo de quintaesencia. Como resultado, la barrera se cruza dos veces: primero hacia abajo, luego hacia arriba. El modelo concuerda con las observaciones y produce una transición alrededor de z≈0,35. Así, el «ruido» gravitacional de los cúmulos de galaxias puede parecer una sustancia exótica.
La energía oscura acelera el Universo. Recientemente se descubrió que no es constante: su empuje oscila como una bomba defectuosa. Los sondeos DESI insinuaron un pico brusco de aceleración en el pasado reciente.
La explicación surgió sin exotismos. Todo es como en una tetera con sarro: si se calienta de forma desigual, el vapor sale a chorros. El papel del sarro lo desempeñan los cúmulos de galaxias: su gravedad enfría y condensa la energía oscura, elevando temporalmente la presión. Esta condensación de partículas genera una breve fase ‘fantasma’: el Universo acelera momentáneamente más de la cuenta.
El modelo coincide con los datos de supernovas y recuerda que en el cosmos a veces funcionan mecanismos simples. Dato curioso: si ese salto hubiera durado un poco más, nuestro cielo hoy se vería diferente, con constelaciones dispersas.
🎯 Una diminuta desviación, de fracciones de porcentaje, en la presión de la energía oscura... y el destino del Universo cambia: en lugar de una expansión eterna, podríamos enfrentar un Gran Desgarro.