En un acelerador circular, un haz de electrones recorre el círculo millones de veces. Si los electrones están retorcidos, como un hilo en una cuerda, su movimiento vorticial debería conservarse. Pero en el camino se encuentran empujones aleatorios provenientes de imanes imperfectos.
Los científicos han descrito cómo el movimiento vorticial cambia bajo la influencia de tales perturbaciones. Resulta que incluso con empujones aleatorios existe una combinación especial que permanece casi invariable. Es como una peonza: si la empujas ligeramente, puede temblar, pero el eje de rotación se mantiene.
Esta estabilidad abre el camino para el uso de haces vorticiales en experimentos de precisión, donde no solo importa la energía de la partícula, sino también su rotación.
Los electrones vorticiales portan un 'momento orbital', como un planeta que orbita alrededor de una estrella, y este momento puede utilizarse como un canal adicional para transmitir información.
En la serie 'Stargate', los dispositivos de teletransporte utilizan flujos vorticiales de partículas, similares a los descritos en el artículo.