
Desviación de electrones debido a colisiones con impurezas, defectos o vibraciones de la red.La dispersión de electrones es el proceso por el cual los electrones se desvían de su trayectoria debido a interacciones con impurezas, defectos o vibraciones de la red (fonones) en un material. Este es un fenómeno fundamental que determina la resistividad eléctrica de metales y semiconductores. Cuantos más eventos de dispersión experimenta un electrón, más difícil le resulta moverse a través del material, lo que conduce a una mayor resistencia y generación de calor. Por eso metales como el cobre son buenos conductores: tienen pocas impurezas y bajas vibraciones de la red a temperatura ambiente.
El concepto de dispersión de electrones se origina en el modelo de Drude de 1900, que explicó por primera vez la conducción eléctrica en metales tratando a los electrones como un gas clásico que choca con los iones. El tratamiento mecanocuántico de la dispersión por vibraciones de la red fue desarrollado por Felix Bloch en la década de 1920.
En una red cristalina perfecta, los electrones se moverían libremente sin resistencia. Sin embargo, los materiales reales tienen imperfecciones. Cuando un electrón encuentra un átomo de impureza o una vacante, experimenta un cambio repentino en el potencial eléctrico, lo que provoca su dispersión. De manera similar, los átomos de la red vibran constantemente debido a la energía térmica. Estas vibraciones crean perturbaciones temporales en el potencial periódico, dispersando a los electrones. La probabilidad de dispersión depende de la temperatura y de la concentración de defectos. A temperaturas más altas, hay más fonones, lo que lleva a una dispersión más frecuente y a una mayor resistividad.
La dispersión de electrones es el principio detrás del funcionamiento de dispositivos como transistores y diodos, donde es esencial controlar el flujo de electrones mediante la dispersión. También explica por qué los cables eléctricos se calientan y por qué los superconductores, que tienen dispersión nula, son tan valiosos.
En un metal puro al cero absoluto, los electrones no se dispersarían en absoluto, lo que resultaría en una conductividad infinita, pero esto nunca se observa porque incluso la más mínima impureza causa cierta dispersión.











