fenómeno

vórtices superfluidos

Vórtices cuantizados que se forman en helio superfluido y exhiben propiedades rotacionales únicas.
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Descripción

Los vórtices superfluidos son remolinos cuantizados que se forman en los superfluidos, fluidos que fluyen sin viscosidad, como el helio-4 por debajo de 2,17 K. A diferencia de los vórtices ordinarios, su circulación está cuantizada en unidades discretas de la constante de Planck dividida por la masa de las partículas constituyentes. Estos vórtices son defectos topológicos que transportan momento angular y desempeñan un papel crucial en la dinámica de los superfluidos, incluyendo su respuesta a la rotación y la transición a la turbulencia.

Historia

El concepto de vórtices cuantizados en superfluidos fue predicho por Lars Onsager en 1949 y de forma independiente por Richard Feynman en 1955. La confirmación experimental llegó en la década de 1960 con observaciones de redes de vórtices en helio superfluido en rotación.

Cómo funciona

Cuando un superfluido se pone en rotación, no puede girar como un cuerpo sólido porque el componente superfluido tiene viscosidad nula y no puede sostener gradientes de velocidad. En su lugar, forma una red de vórtices cuantizados, cada uno con un núcleo donde la densidad del superfluido se anula. La circulación alrededor de cada vórtice es un múltiplo entero de h/m, donde h es la constante de Planck y m es la masa de la partícula. Estos vórtices interactúan entre sí y con las fronteras, dando lugar a comportamientos complejos como la reconexión de vórtices y la turbulencia cuántica.

En la práctica

Los vórtices superfluidos se estudian en física fundamental para comprender la turbulencia cuántica y los defectos topológicos, y han inspirado sistemas análogos en gases atómicos ultrafríos y circuitos superconductores, donde los vórtices pueden utilizarse para simular fenómenos hidrodinámicos o almacenar información.

Dato curioso

En el helio superfluido, los núcleos de los vórtices cuantizados tienen solo alrededor de un ángstrom de diámetro, aproximadamente el tamaño de un solo átomo, pero pueden ser miles de veces más largos.

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