La comunicación cuántica es como enviar una carta secreta que se destruye si alguien intenta leerla. Hasta ahora, esa carta solo podía enviarse por un único camino, y eso era lento. Los científicos han ideado la manera de enviar 16 mensajeros por 16 caminos paralelos —diferentes frecuencias de luz— y han comprobado que las cartas llegan intactas.
En el experimento, pares de partículas cuánticas (fotones entrelazados) se creaban en 16 canales de color distintos, como 16 arroyos en una misma corriente. Cada arroyo era estrecho para que las partículas no se mezclaran. Luego, las partículas de diferentes arroyos se reunían —esto se llama «intercambio de entrelazamiento»: es como si dos mensajeros, sin ver las cartas, intercambiaran sobres de modo que las cartas permanecieran vinculadas a distancia.
Este truco permite transmitir estados cuánticos más rápido y acerca la creación de repetidores cuánticos —dispositivos que amplifican la señal sin leerla. Entonces, la comunicación cuántica podría cubrir grandes distancias, como Internet convencional.
Los fotones entrelazados se comportan como dos calcetines del mismo par: si uno resulta ser el izquierdo, el otro se vuelve instantáneamente el derecho, incluso si están separados por kilómetros.
En la serie «Dark», el entrelazamiento cuántico conecta a los personajes a través del tiempo, pero en la realidad ayuda a transmitir información sin que sea interceptada.