Una balanza de supermercado muestra el peso, pero si pones manzanas en un platillo y una sandía en el otro, la comparación no es justa. Algo similar ocurre con las interfaces neuronales del habla: algunos sistemas conocen 50 palabras, otros 125 mil, y su precisión varía. La nueva métrica OVMI funciona como una balanza que pesa ambas características a la vez: cuántas palabras conoce el sistema y con qué precisión las reconoce. Esto permite comparar cualquier sistema en una misma escala.
Al aplicar OVMI a 11 sistemas existentes, se descubrió que los sistemas con vocabulario amplio transmiten hasta el 93.7% de la información, mientras que los de 50 palabras solo transmiten entre el 2.4% y el 6.7% para el habla cotidiana. Pero para una persona que solo necesita decir "sí" o "no", un vocabulario pequeño puede ser mejor. La métrica también mostró que seleccionar palabras según OVMI aumenta la precisión en un 16.3% en comparación con la selección habitual por frecuencia.
En la década de 1980, DARPA organizó una competencia de reconocimiento de voz que puso fin a la disputa entre los métodos estadísticos y las reglas escritas a mano. OVMI podría desempeñar un papel similar para las interfaces cerebro-computadora del habla.