El patrón de vínculos anatómicos o funcionales entre distintas regiones del cerebro.La conectividad cerebral se refiere a la compleja red de vínculos estructurales y funcionales entre distintas regiones del cerebro. La conectividad estructural es el cableado físico: los tractos de sustancia blanca formados por axones que transmiten señales entre neuronas. La conectividad funcional es la correlación estadística entre los patrones de actividad de diferentes regiones, medida a menudo con fMRI o EEG. Juntas, conforman el conectoma, el mapa completo de las conexiones neuronales que subyace a toda cognición, desde la memoria y el lenguaje hasta la toma de decisiones y la conciencia.
El concepto de conectividad cerebral tiene raíces a finales del siglo XIX con los trabajos de Santiago Ramón y Cajal sobre las neuronas, pero el enfoque moderno basado en redes surgió en la década de 1990 con la llegada de la imagen no invasiva y la aplicación de la teoría de grafos a los datos cerebrales. El término 'conectoma' fue acuñado por Olaf Sporns y sus colegas en 2005.
Las neuronas se comunican mediante sinapsis, y los haces de axones forman vías de sustancia blanca que conectan áreas corticales distantes. La conectividad funcional emerge de estas vías estructurales más las interacciones dinámicas: cuando dos regiones se activan juntas de manera coordinada, se dice que están funcionalmente conectadas. Las técnicas modernas de neuroimagen, como la imagen por tensor de difusión (DTI), trazan las vías estructurales, mientras que la fMRI en estado de reposo mide las fluctuaciones espontáneas del flujo sanguíneo para inferir la conectividad funcional. La conectividad del cerebro no es estática: cambia con el aprendizaje, el envejecimiento y las enfermedades, una propiedad denominada plasticidad.
Se utiliza en neurología clínica para mapear las redes cerebrales antes de una cirugía, en psiquiatría para identificar biomarcadores de trastornos como el Alzheimer y la esquizofrenia, y en interfaces cerebro-computadora para decodificar señales neuronales.
El cerebro humano contiene aproximadamente 86 mil millones de neuronas, y cada una puede formar hasta 10,000 conexiones, lo que da un total de unos 100 billones de sinapsis: más que el número de estrellas en la Vía Láctea.
















