Como una fogata que se consume más rápido que las brasas, así funcionan los sistemas cuánticos: cuanto más fuerte es la excitación, más rápido llega la calma. Los físicos lo confirmaron con espines nucleares, pequeños imanes dentro de los átomos. Esta paradoja, observada por primera vez por un escol
arXiv:2509.13451 · 2025-09-16