Fracciones de segundo después del Big Bang, todo el cosmos parecía una bebida burbujeante: por todas partes brotaban y crecían rápidamente burbujas de nuevo vacío. Sus colisiones se aceleraban casi hasta la velocidad de la luz y liberaban una energía que ningún dispositivo de laboratorio podría alca
arXiv:2512.13815 · 2025-12-15