
La ecuación de Dirac explica la estructura fina del espectro del hidrógeno, tiene en cuenta el espín y el momento magnético del electrón de forma natural, sin añadidos artificiales. También describe partículas de masa nula, como los neutrinos, y sentó las bases de la electrodinámica cuántica. Sin ella, no entenderíamos cómo funcionan los láseres semiconductores ni por qué existen los antimundos.