La alta conductividad térmica del nitruro de aluminio en volumen se debe a grandes longitudes de recorrido libre medio, alta velocidad de grupo y largos tiempos de vida de los fonones. En películas delgadas, la dispersión por defectos y fronteras cambia radicalmente el transporte térmico. Se realizó un estudio experimental de la transición del régimen balístico al difusivo en una serie de películas de AlN (1,6–2440 nm) sobre sustratos de zafiro. En el régimen balístico, la resistencia térmica no depende del espesor debido al predominio de la dispersión por defectos y fronteras; los fonones poseen velocidades de grupo y tiempos de vida muy bajos. En el régimen difusivo, el tiempo de vida de los fonones ópticos aumenta en más de un orden de magnitud, tras lo cual prácticamente no varía. Los resultados son importantes para entender el transporte de calor a escalas nano y micrométricas en materiales de alta conductividad.
El calor en un sólido es como un relevo de empujones atómicos: una fila de personas se pasa un objeto caliente. En una película ultrafina de nitruro de aluminio, la fila es demasiado corta y el objeto choca enseguida con el borde o un defecto. La resistencia térmica se estanca: hacerla más fina no ayuda.
Cuando la película supera los cien nanómetros, los empujones empiezan a chocar entre sí. La resistencia aumenta, pero los propios impulsos térmicos viven diez veces más. Sin embargo, una vida larga no acelera la transmisión: en el bullicio de un mercado, con direcciones que cambian constantemente, la ventaja desaparece.
El calor siempre fluye hacia el frío, aumentando la entropía — medida del caos. Mediante análisis de dispersión de luz y mediciones de brillo, los científicos captaron esta transición. Sentaron las bases Max Born y Felix Bloch. Ahora, la refrigeración precisa de nanochips es una realidad.
🎯 El diamante es uno de los mejores conductores de calor, pero en nanopelículas sufre el mismo problema: la dispersión en las fronteras reduce su conductividad térmica cientos de veces.
🎬 Stephen Baxter, en «El barco del tiempo», describe materiales que cambian arbitrariamente su conductividad térmica, casi como en estos experimentos.