Tu smartphone solo usa la carga de los electrones e ignora su giro, como si leyeras un libro fijándote solo en el color de la tinta y no en las letras. La nueva aleación magnética Co2FeGe puede cambiar las reglas: permite leer tanto la carga como el espín. Es el camino hacia dispositivos que procesan datos varias veces más rápido y casi sin calentarse. El futuro de los gadgets podría estar en manos de diminutos trompos magnéticos.
🎯 La primera aleación de Heusler se descubrió en 1903 por accidente: al mezclar cobre, manganeso y aluminio —ninguno de ellos magnético— se obtuvo un material que era atraído por un imán. Es como si al mezclar harina y agua de repente se obtuviera una batería.