En el universo primitivo rugían tormentas magnéticas. No solo enroscaron el magnetismo cósmico, sino que también crearon agujeros negros invisibles. Estos agujeros podrían ser la materia oscura, y su nacimiento generaría ondas gravitacionales que pronto captarán los detectores.
🎯 Los agujeros negros primordiales pueden tener la masa de una montaña pero ser más pequeños que un átomo.